#TBT: el ARVW, el vehículo más aerodinámico de Volkswagen en la historia

La aerodinámica juega un rol fundamental en todos los vehículos modernos. Cuanto menos resistencia genera un vehículo cuando se mueve por el aire, menos energía consume y más silenciosamente se mueve.

Con los años, los fabricantes de automóviles han experimentado con formas de vehículos extremas para demostrar la relación innata entre la resistencia y la potencia. Pocos han sido tan radicales como el Aerodynamic Research Volkswagen de 1980, un vehículo de un asiento con forma de flecha que sigue siendo el vehículo más aerodinámico en la historia con la insignia de VW.
Impulsado por la crisis del petróleo de 1970, se pretendía que el ARVW demuestre cómo la construcción aerodinámica y liviana de un vehículo podía generar mucha velocidad con la misma potencia. El primer desafío fue colocar al conductor, al tren motriz y a las cuatro ruedas en una carrocería que tuviera un diseño lo más pequeño posible. Con solo 33 pulgadas de altura y 43.3 pulgadas de ancho, la forma del ARVW fue siempre aprovechada al máximo para lograr una fluidez aerodinámica, desde las ruedas ocultas y el chasis liso hasta las aletas móviles que ayudaban a mantenerlo estable a altas velocidades.
El ARVW se construyó con una estructura de aluminio debajo de una carrocería de fibra de vidrio y carbón. La potencia era generada por un motor en línea turboalimentado de 6 cilindros y 2.4 litros, que producía 177 hp, se encontraba detrás del conductor y alimentaba a las ruedas traseras con transmisión por correa. Al utilizar un tanque de agua a bordo que inyectaba agua a la válvula del turbocompresor, el motor necesitaba menos ventilaciones de refrigeración, y la principal ventilación estaba en la parte delantera para permitir que el aire fluya fácilmente sobre el radiador y salga por la parte posterior del vehículo.
Como resultado, se logró un vehículo con un coeficiente de resistencia de 0.15, un número que hasta hoy sigue siendo mucho mejor que cualquier vehículo de producción. En octubre de 1980, un equipo reducido de ingenieros de Volkswagen y uno de los principales pilotos de carreras de Fórmula Uno fueron a la pista de pruebas Nardo en Italia para demostrar lo que podía hacer el ARVW. En la primera hora, el ARVW llegó a las 221 mph. Finalmente, llegó a 225 mph y marcó dos récords mundiales de velocidad en el proceso.

Posteriormente, la forma del ARVW se vería reflejada en el XL1 que solo se comercializó en Europa. Y, debido a que los bajos coeficientes de resistencia ofrecen muchos beneficios a la gama de vehículos eléctricos, la aerodinámica avanzada tendrá un papel fundamental en la próxima familia de vehículos ID eléctricos.